Hoy visitamos Old Man of Storr, el icónico rocoso de Skye que impresiona desde las alturas. ¿Nos acompañas a descubrir esta maravilla natural escocesa?
El Old Man of Storr es uno de esos lugares que da igual las miles de veces que lo hayas visto en fotos, nada te prepara del todo para lo que sientes cuando estás allí. Cuando lo ves en primera persona.
Llegamos al parking de pago, bajamos del coche, miramos hacia arriba, respiramos hondo y pensamos: “Wooow, qué pasada, pero… hasta que lleguemos ahí arriba…”. Porque sí, el pináculo rocoso protagonista estaba ahí arriba, imponente, vigilándolo todo y retándonos a subir. 😉
Pero bueno, a eso justo habíamos venido, ¿no?
Antes de iniciar el ascenso estuvimos consultando la info que había en los paneles informativos, y así hacernos una mejor idea de la relevancia de dónde estábamos.

Uno de los paneles te muestra los dos senderos disponibles:
- Sendero 1. Subida al Old Man of Storr del tirón, 1’7 kilómetros de pendiente más pronunciada que, haciéndolo todo de seguido, te llevará unos 40 minutos.
- Sendero 2. Sendero interpretativo donde te encontrarás más paneles informativos con una pendiente algo más suave. 1’3 kilómetros y te llevará unos 30 minutos.

Ambos senderos se cruzan en un punto en el que tienes que decidir si sigues hasta la cima o te das media vuelta. Nuestra opción fue escoger la primera mitad por el sendero interpretativo y continuar hasta el final en el punto en el que se unían. ¿Tiempo total de subida con paradas? Una hora y cuarto.
¡Allá vamos, Old Man of Storr!
Como no podía ser de otra forma, el sendero está muy bien señalizado pero, no te vamos a engañar: es de los que pica, al menos si no estás acostumbrado a hacer rutas con pendiente pronunciada -como es nuestra caso-. Pero en su defensa también tenemos que decir que nos daba exactamente igual.


Cada cierto tiempo, cuando lo necesitábamos, parábamos para coger aliento y aprovechábamos para girarnos y descubrir que el paisaje que íbamos dejando atrás era más bonito conforme ascendíamos. El gran lago, las colinas, los cambios de luz… todo parecía colocado a propósito. 🥰

Verdes y ocres en laderas de hierba escocesa y musgo húmedo flanqueando ambos lados del sendero, grises y negros de la roca basáltica a lo lejos y azules profundos en la zona donde el paisaje se abre en forma de laguna y sobre el que se cernía un cielo cambiante. Un lienzo perfecto para rodar una película épica. En cierto modo nos recordaba a los paisajes de Islandia. 🤩




Y como toque final de dramatismo, la niebla envolviendo al Old Man of Storr, el «señor» que no necesita cielos despejados para impresionar. De hecho, con un poco de drama atmosférico gana muchos puntos. ¡Es de lo más fotogénico! 🙌🏼
En plan de devolver este paisaje a su ecosistema original tardará décadas, pero cuando llegue, en lugar de tener la vista despejada del Old Man of Storr desde el parking, los futuros visitantes se encontrarán un bosque como bienvenida.

Cuando llegamos al mirador principal, nos percatamos que muchos de los visitantes capturaban la foto más típica, que es preciosa, y daban media vuelta.

No fue nuestro caso, estábamos decididas a llegar hasta el final, algo que te aconsejamos. Si tienes algo de energía extra, merece la pena seguir caminando un poco más, explorar los senderos de alrededor sin salirte del camino marcado, y buscar tu propia visión. Realmente es ahí donde empiezas a sentir que el lugar es solo para ti, aunque haya más gente cerca.

Y por fin llegamos a lo más alto, a la vera del Old Man of Storr. Allí estaba, imponente, majestuoso y repleto de carácter. Entendimos al momento por qué es tan popular. No es solo una gran formación rocosa más. Es su forma, su posición, la forma en la emerge del paisaje,…

Nos sentíamos muy pequeñas frente a él. Y más diminutos aún eran el resto de visitantes que veíamos a lo lejos. Literalmente, parecían hormiguitas subiendo camino arriba. El sitio es realmente único. Nos inundó una inmensa sensación de libertad y satisfacción por haber llegado hasta allí y tener el privilegio de disfrutar de todo aquello.

¡Lo habíamos conseguido! Estábamos a la vera de una de las maravillas de la Isla de Skye. ¿Cansadas? Sí, mucho, pero créenos cuando te aseguramos que merece la pena sí o sí.
¿Mejor momento para visitar Old Man of Storr?
Uno de los mejores momentos para visitarlo es a primera hora de la mañana. No solo por la luz, que suele ser espectacular, sino porque hay más silencio y, sobre todo, menos gente. Aún así, no te preocupes si lo visitas en los momentos más concurridos, te aseguramos que lo vas a disfrutar igualmente.

Eso sí, dedícale su tiempo. El Old Man of Storr no es un sitio para ir con prisas. Es un lugar para subir sin celeridad, detenerte las veces que haga falta para respirar, mirar alrededor, sentarte si así lo consideras y dejar que el paisaje haga su trabajo. ¡Conseguir dejarte con la boca abierta! No hace falta ser montañero ni súper deportista, solo tener ganas y un poco de paciencia.
Al final, es lo que convierte al Old Man of Storr en algo más que una parada turística: para nosotras supuso un recuerdo que se nos quedó grabado para siempre.
Info práctica
Por si lo necesitas, en la zona hay un restaurante donde picar algo y baños. 🙂

El coste del parking (octubre de 2024) es de £5 para estar hasta 6 horas y £7 si vas a quedarte hasta 12 horas. Se puede pagar con tarjeta de crédito.
Si eres de los que te gusta viajar con tu miembro familiar de cuatro patas, te lo puedes traer sin problema; siempre que lo lleves atado, está permitido hacer la ruta con tu mascota.
Y en cuanto a qué calzado llevar, nuestro consejo es que eches en la maleta unas buenas botas de senderismo que agarren bien; es habitual que haya zonas un poco resbaladizas porque haya llovido o por la neblina y también encontrarás tramos con piedras sueltas. Mejor ser cautos. Y sobre la ropa… te recomendamos que lleves un sistema de capas para gestionarte según lo caprichoso que se ponga el clima y, casi obligatorio, incluye un cortavientos; aunque veas que hay sol, sobre todo cuando traspasas la mitad del recorrido, el viento suele azotar con fuerza, así que te vendrá de perlas.
