Nuestra particular selección de lugares para saborear Altea. La mejor calidad elaborada con cariño y servida con un trato familiar y cercano
Desde un elaborado y sabroso arroz valenciano hasta un «sencillo» y gustoso tomate de Altea. ¡En esta bonita localidad alicantina se come de maravilla!
Dos días pasamos en ella dando buena fe de ello. 48 horas que fueron claramente insuficientes para probar la amplísima oferta gastronómica, pero que nos bastaron para hacernos una ligerísima idea jejeje. ¡Es brutal la cantidad de sitios que hay!
Dónde comer en Altea
Por su mezcla de autenticidad/encanto y calidad -tanto en los fogones como en el trato con el que nos trataron-, hemos recopilado este puñado de lugares -entre desayunos, comidas y cenas- que te recomendamos con los ojos cerrados. Aunque a alguno ya le teníamos echado el ojo con anterioridad, la mayoría nos los recomendó un alteano apasionado del buen comer así que, sólo nos queda decirte ¡qué aproveche! 😉
Cafetería De Sabors
¿Te gustan los croissants? ¿Y las almendras? Pues imagínatelo todo juntito. Particularmente a Mar, los croissants de almendra, le chiflan; de ahí que, al descubrir que en la Cafetería De Sabors los hacían a diario, anotara este lugar para desayunar. Eli no los había probado en la vida y ahora es muy muy fan. Tres nos comimos cada una en los dos días y, salvo uno que estaba tostado de más, el resto nos supieron de rechupete. ¡Muy tiernos y deliciosos!

Pero no sólo tienen croissants en este templo del dulce. Además, elaboran tartitas y pasteles de los que se comen dos veces: una con la vista y otra con el paladar; y derrochan mimo con cada café (que, por cierto, está buenísimo) o con aquello que sea que te pidas. ¡Muy cuco todo! y prestando atención al detalle.

Y como colofón, la cafetería -y su coqueta terraza– está en la calle más pintoresca y fotografiada del centro histórico, en la Calle Mayor, al ladito de la Plaza de la Iglesia. Tuvimos claro el plan; un relajado desayuno y a explorar con calma el corazón de la bonita Altea. 😀

Restaurante Ca Jaume
Lo que empezó por una «simple» caña, se convirtió en una experiencia culinaria de casi tres horas con lección sobre el mundo de las ostras incluida; no sabíamos que su cultivo daba para tantas variedades… Diferentes profundidades, sustratos,… ¡Alucinante! ¿El profe? Jaume, el capitán de este navío gastronómico quien, además, nos aconsejó qué restaurantes no nos debíamos perder en Altea -y en parte del litoral alicantino-. ¡Así da gusto!

Por supuesto, en Ca Jaume, un restaurante que apuesta por combinar la perfección en los fogones de la cocina sencilla y de proximidad, hicimos una cata de ostras (hasta en su modalidad de ceviche) -el sabor de las David Herve Royal cultivadas a 40 metros de profundidad fueron las que más nos gustaron-.


¿Algo más pediríais, no? Pues sí. Concretamente, unas croquetitas de calamar muy conseguidas, media ración de coquinas con su ajito y perejil, un ¡tomate de Altea! -este plato lo pedimos dos veces por lo riquísimo que nos supo- y una ración de ortiguillas -sí, nos chifla este plato aunque, como aquí las rebozan con harina de garbanzo en lugar de harina de maiz, tenemos que reconocer que nos acabaron de convencer; nos quedamos con las que probamos en Peñíscola-.

Y para maridar el viaje de sabores mediterráneos, un vino de la zona, ¡un Cesilia rosado bien fresquito! Si te gustan los rosados, no te lo pierdas.

Cierto es que no es de los sitios más baratos de Altea, pero el precio es más que razonable por la calidad de los platos, el trato tan cercano y su ubicación… ¡en el paso marítimo! 😀
Ya nos contarás si decides visitarlo. 😉
Restaurante Hotel San Miguel
Si te somos sinceras, a este restaurante le dimos una oportunidad porque era el del hotel en el que estábamos alojadas. Llegamos, nos instalamos y dijimos: «Vamos a tomar una cerve». La terraza estaba montada pero vacía -13:00 horas de un miércoles de julio de 2020- y nos quedamos algo perplejas cuando nos dijeron que si era para tomar una caña, no podía ser en la terraza… Les dijimos que igual pedíamos alguna ración y dieron su ok. Una hora después, flipamos. ¡Ni una mesa libre! 😮
Fue entonces cuando echamos un vistazo a su perfil de Tripadvisor y, claro, lo entendimos todo. En este, aparentemente sencillo, restaurante familiar del paseo marítimo elaboran, desde 1964, uno de los mejores arroces de Altea. ¡Acabáramos! 😀

No estábamos muy arroceras ese día así que pedimos una ración de mejillones al vapor y unos calamares. Acierto doble. Muy buena materia prima y bien cocinada. Sin florituras pero para chuparse los dedos. Tras ver salir más de cinco arroces, nos arrepentimos de no habernos pedido uno… En fin, de otra caerá, jejeje.
El Cranc Chiringuito
El Cranc Chiringuito fue uno de los lugares que nos recomendó Jaume y ¡menos mal! Además de la gracia con la que cocinan los productos que da el mar y la tierra de la zona, y de ubicarse a la vera misma del Mediterráneo -su terraza semi abierta es una maravilla-, tienen el plus de que su personal te hace sentir de la familia y así lo plasman en sus camisetas. 🙂
Aunque Jaume -el del restaurante Ca Jaume- nos dijo que debíamos reservar porque siempre estaba lleno, nos arriesgamos y nos presentamos allí sin reserva alguna…
Por supuesto, El Cranc estaba al completo. Aún así, les comentamos que si, por favor, nos podían hacer un huequecillo aunque fuera en la barra, que nos lo habían recomendado expresamente y que, para colmo, nos habíamos pegado la pateada (el sitio está bastante alejado del centro, en coche no es nada pero, a pie, como fuimos nosotras, es algo más de media hora). En menos de 5 minutos, teníamos nuestro trocito de barra y estábamos sentadas en sendos taburetes brindando con una cervecita bien fría. ¡Graaaacias! 😀

Ya más tranquilas, y todavía algo incrédulas por haber conseguido sitio, nos decidimos por una parrillada de pescado (vimos varias pasar y tenían una pinta estupenda), ensalada de tomate con ventresca (¡tomate de Altea!) y su tarta de chocolate. Todo nos supo delicioso, se notaba que la materia prima era de muy buena calidad; eso sí, también tenemos que decir que la ensalada de tomate nos pareció un pelín escasa para su precio… 😉


Por el desfile de paelleras que vimos, sus arroces también son bastante populares, jejeje

Como bien diría un aragonés, comimos de «puturrú de fuá».
Ya nos contarás cuando vayas. Eso sí, asegúrate de que reservas antes de ir… 😛
Gastrobar Xef Pirata
Recogido, informal, encantador y, como dicen en su propia web, algo canalla, jejeje. En el Gastrobar Xef Pirata se caracterizan por su cocina de autora -sí, autora, tanto las cocineras como la chef, Estela, son chicas 😀 -. Derrochan creatividad en cada una de sus elaboraciones, siempre sublimes y sorprendentes.
Otra de sus señas de identidad es el tamaño de sus platos, los sirven más en formato tapa en lugar de raciones al uso. Algo así como bocados exquisitos. Hamburguesas, erizos de mar, carpaccio de gambas, tartar de atún, croquetitas, su canelón gratinado,… A todo le ponen su toque maestro y claro, pues el resultado es inmejorable.
Y su personal, siempre amable, atento y cercano. La atmósfera es de lo más agradable, muy acogedora, tanto que igual, después de comer, te apetece quedarte un ratito más a probar alguno de sus cocktails, jejeje. Eso sí, mejor reserva pues el espacio es bastante reducido y el sitio es bastante popular. 😀
Cuando te dejes caer por aquí, ya nos dirás qué gastro creación te gusta más.
Merendero Arrecife
Otro rincón gastronómico que te dejará muy buen sabor de boca en Altea es el Merendero Arrecife. Informal, con precios muy ajustados, elaboraciones sencillas pero muy bien hechas, una atención cercana y cuidada y una terraza en la que casi casi te podría rozar el agua del Mediterráneo mientras saboreas una gustosa paella o una ración de sardinas a la plancha.
Vamos, lo que viene siendo, ¡un chiringuito de playa de libro!
Está en la Playa de La Olla y, como te puedes imaginar, sin reserva será prácticamente imposible encontrar mesa. 😀
Heladería Sirvent
Sitios donde tomar un helado en la costa alicantina hay para dar y tomar pero, auténticos, auténticos, no tantos…
La Heladería Sirvent es uno de los más genuinos. Está en pleno paseo marítimo de Altea y su helado de turrón, trocitos de turrón incluidos, es uno de los mejores que hemos comido. ¡Qué cosa más rica!
¡Gracias Jaume por la recomendación! 😉
Y hasta aquí nuestros imprescindibles gastronómicos alteanos. ¿Nos recomiendas alguno más? 😀



